25.04.08 REDACCIÓN.
Los servicios de inspección pesquera han decomisado 19.262 kilos de inmaduros en Andalucía durante los tres primeros meses de 2008. Las especies más incautadas son la merluza y el boquerón, que representan el 80% del total. Le siguen la chirla, la concha fina, el pez espada y la coquina.
De la cifra de decomisos, 9.274 kilos fueron intervenidos por los Servicios de Inspección Pesquera de la Consejería de Agricultura y Pesca. En el resto de los casos, se trató de actuaciones conjuntas con la Guardia Civil (SEPRONA), la Unidad de Policía Nacional adscrita a la Junta, Inspectores del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y otros organismos.
La provincia andaluza en la que se registró un mayor volumen de incautaciones de inmaduros fue Sevilla, con 11.911 kilos (61,84%). A continuación, Málaga, 2.802 kilos (14,55%); Huelva, 1.647 (8,55%); Cádiz, 1.562 (8,11%); Granada, 800 (4,16%); Córdoba, 418 kilos (2,17%), y Almería, 105 kilos (0,55%).
Las especies con tallas antirreglamentarias más intervenidas son la merluza y el boquerón, con 15.407 kilos. Le siguen la chirla, 843 kilos (4,38%); concha fina, 765 (3,97%); pez espada, 609 (3,16%); coquina, 606 (3,15%), y pulpo, 391 (2,03%), entre otros. Por meses, enero registró una incautación de 6.990 kilos de inmaduros, febrero 6.793 kilos, y marzo 5.478 kilos.
Las operaciones realizadas durante el mismo periodo del año dieron lugar al levantamiento de 136 actas por parte de los Servicios de Inspección Pesquera de la Junta en actuaciones tanto independientes como conjuntas con otras Administraciones. La mayor parte de las actas se abrieron en mercados (71 actas), carreteras (26), embarcaciones (20) y lonjas (19).
La Consejería de Agricultura y Pesca ha puesto en marcha numerosas actividades y campañas de concienciación y sensibilización social en medios de comunicación, así como talleres de trabajo educativos para acercar el problema a los escolares andaluces. El objetivo de estas acciones es informar a la población no sólo acerca de las tallas mínimas exigibles para el consumo, sino también sobre la importancia que tiene respetarlas para lograr la sostenibilidad y preservación de los recursos pesqueros existentes.