10.06.08 REDACCIÓN
El sector del metal, definido según el Acuerdo Estatal del Metal, constituye un sector muy amplio y heterogéneo, englobando multitud de actividades con identidad sectorial propia en los ámbitos de la industria, la construcción, el comercio y los servicios.
Por ello, las actividades en el marco del Observatorio, se centran fundamentalmente en las industrias del metal, que engloban los sectores de la metalurgia y productos metálicos y todas las industrias manufactureras que emplean semitransformados metálicos en su proceso.
El sector del metal supone, en términos de valor añadido, el 10% del producto interior bruto nacional. En términos estrictamente industriales, durante 2006 la industria del metal facturó 226.600 millones de euros, y empleó a 1.160.000 personas, casi el 40% del empleo industrial en España.
En general, el balance de las industrias del metal en el periodo 2006-2007 fue positivo, con un mayor crecimiento de la actividad productiva, un significativo impulso de las exportaciones de productos metálicos, y una fuerte expansión de las importaciones en 2006, año en el que se mantuvo un ligero crecimiento del empleo. Durante 2007, los indicadores de coyuntura apuntan a una ralentización de la tasa de crecimiento en todos los indicadores, debido a la caída del sector de la construcción, muy ligado a la actividad industrial del metal.
Respecto al año anterior, destaca el fuerte incremento del gasto en materias primas, con una subida de un 16,56%. Este incremento es atribuible al aumento de la demanda por parte de los países en vías de desarrollo, a la falta de una oferta capaz de satisfacer estas necesidades de aprovisionamiento y al incremento de los costes energéticos.
La mayoría de las empresas del sector y sus asociaciones poseen un conocimiento muy superficial sobre el nuevo Reglamento REACH, entre otras cosas por su complejidad y porque presuponen que afecta a la industria química, desconociendo hasta qué punto se refiere al sector del metal. Se pone de manifiesto la dificultad que tienen las empresas para identificar su rol de fabricante/importador/usuario intermedio respecto de las diferentes sustancias.
Dadas las dificultades que implica el Reglamento, la industria solicita la posibilidad de que, desde las Administraciones competentes, se establezcan planes de adaptación a REACH y vías de asesoramiento específicas.
Es necesario un consenso de los agentes sociales dirigidos a conseguir contenidos claves necesarios para una correcta información, de cara a la acreditación y el reconocimiento de la cualificación profesional, ahondando en el concepto de acreditación como un “incentivo profesional”.
Se propone la creación y puesta en marcha de un portal para las empresas (especialmente PYMES industriales), que facilite la interacción entre la oferta y demanda tecnológica y por tanto contribuya a la dinamización de la innovación en el sector del Metal.
Según la metodología desarrollada por el Observatorio, se recomienda profundizar en la utilización de indicadores que permitan medir el retorno social de las actividades financiadas en las convocatorias de ayudas a la I+D+I, considerando su contribución a la creación y/o mantenimiento del empleo y a la calidad del mismo, al incremento de recursos destinados a I+D+i o la mejora del entorno.
Para el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, las aportaciones del Observatorio constituyen una herramienta para definir mejor su política industrial para el sector en el futuro.
El Observatorio es un foro de encuentro permanente y una herramienta fundamental para el análisis del sector, capaz de sistematizar la recogida y procesamiento de la información sobre sus necesidades y demandas, sus resultados y perspectivas, la implantación de nuevos elementos de innovación y sistemas estratégicos que mejoren la competitividad de las empresas y con ello asegurar el futuro del sector.